| Boletín N° 145 , enero 24 de 2010 |
El pasado viernes 22 de enero, el hermano Vicente Arango, Director de Misiones Extranjeras, hizo un resumen de la situación de nuestros misioneros en Haití. A continuación una transcripción del relato del hermano Vicente.“Con respecto a Haití realmente es dolorosa la situación que se está viviendo en la isla; a los diez minutos de suceder la tragedia logre comunicarme con el hermano Clemente, como cosa especial de parte de Dios, pues la comunicación con la isla normalmente no es tan fácil. Hable con él, el se encontraba en la calle con su familia pues no se atrevían a entrar por temor a las replicas; en ese preciso momento comenzó a temblar de nuevo y me decía: ¡la casa del vecino se acaba de caer!, ¡la casa de enfrente se acaba de caer, se escuchan gritos de debajo de los escombros!. La verdad es que fueron momentos muy caóticos. El me dijo: hermano Vicente, nosotros estamos bien, no nos paso nada, gracias al Señor. Mi esposa, mis hijos están bien, no nos paso nada. En ese momento por razones obvias no se sabía nada del resto de hermanos en el país. Yo quede de llamarle despuesito para saber que había sucedido con el resto de hermanos pero lamentablemente ya fue imposible la comunicación con él. Fueron varios días de angustia sin saber nada del hermano Clemente ni de la iglesia en Haití. Mi teléfono no dejo de sonar día y noche, muchos hermanos, pastores, directivos queriendo saber de nuestros hermanos en medio de esa angustia algo que nos llenos de aliento fue precisamente ver como la iglesia se volcó en preocupación por nuestros hermanos. Tuve contacto con miembros de la fuerza aérea Colombiana que estaban en Haití prestando servicios en operaciones de rescate e inclusive les dimos la dirección del misionero para que fueran hasta allá y hablaran personal-mente con el y así saber que había pasado. Ellos muy amablemente quedaron de hacerlo pero se les dificulto pues habían calles intransitables debido a las montañas de escombros tuvimos otro contacto con periodistas de Caracol noticias a través del hermano Javier Restrepo que es periodista de caracol y les dimos la dirección ellos se ofrecieron muy amablemente el director de caracol amablemente nos ofreció hasta el avión donde viajaron los periodistas para que si el misionero o su familia querían venirse lo hicieran. Inicialmente ellos no pudieron ir hasta la dirección pues a los periodistas los tenían confinados - por así decirlo -, en el aeropuerto y no los dejaban salir por motivos de seguridad, pues estaban asaltando a los extranjeros que veían en las calles; inclusive hirieron a varios de ellos pero en el momento que podamos, dijeron ellos... de manera inmediata iremos hasta allá. Así lo hicieron..!. Fueron e inclusive les hicieron una entrevista que fue publicada en el noticiero del domingo en la noche (17 de enero) y el lunes en la mañana. El sábado pasado en la noche, logre nuevamente comunicación con Haití y saber de viva voz del misionero sobre su estado y de los demás hermanos. Hay algunos hermanos heridos en hospitales, pero gracias al Señor, nada grave algunos hermanos están desaparecidos pero se presume que al perderlo todo se han desplazado hacia otras zonas del país buscando refugio donde familiares. No tenemos reportes de hermanos fallecidos lamentablemente en cuanto a Puerto Príncipe que es la capital según el reporte de la ONU quedo destruida en un 90% la situación se agrava por-que ha seguido temblando y lo que había quedado medio en pie se ha terminado de venir al suelo. Antes de ayer por ejemplo, tembló tan fuerte que el hermano Clemente me informaba ayer con su voz quebrada que muchos más muer-tos se habían registrado. Hasta el viernes pasado habían sepultado en fosas comunes 47.000 cadáveres pero aun siguen amontonados miles de cadáveres en las esquinas además de las decenas de miles que están bajo los escombros es realmente dolorosa la situación de ese pueblo sufrimiento tras sufrimiento. El hermano Clemente ha improvisado un sistema de carpas y se encuentra en el lote de la iglesia con su familia y junto a cincuenta personas más, entre hermanos y personas simpatizantes el problema también es que ahora viene la etapa de epidemias; ya que no hay agua potable, no hay víveres y todo alrededor es cadáveres. La hermana Gissela, esposa del misionero me decía que es insoportable el hedor…. Nosotros hemos implementado un plan para hacer llegar ayuda a nuestros hermanos; consiste en establecer un puente entre nosotros y Haití: es República Dominicana. Tengo reconocer el trabajo enorme que ha desarrollado el hermano Reinel Ruíz, quien ha estado al tanto de la situación muy preocupado por nuestros hermanos y no ha dado descanso a su humanidad pues ha estado al milímetro. Pu-se de acuerdo a los dos misioneros y les di instrucciones para que se encontraran en la frontera, puesto que esta estaba cerrada; entonces que se encontraran en la frontera y Reinel Ruiz le llevara víveres y dinero para ir paliando la situación; pero al llegar a la frontera había un caravana escoltada por los cascos azules y ellos aprovecharon, así que fueron hasta Puerto Príncipe. También les di instrucciones para que por favor se fuera la hermana Guissela y los hijos del misionero a República y Clemente siguiera en Haití acompañando a los hermanos, ya que dos de los hijos son pequeñitos y tenemos el temor de que se nos enfermen. Pero que sucedió que al llegar el hermano Reinel en su carro, las demás personas se pusieron a llorar y a suplicarle a la hermana Guissela que no se fueran, que no los dejaran solos; les decían: Nosotros sabemos que el misionero de República Dominicana viene a llevárselo, por favor no nos dejen solos, ustedes para nosotros son de mucho consuelo!. Hemos estado con-siguiéndoles un apartamento en una ciudad fronteriza para que al menos la hermana Guissela se vaya con los niños, ya que Jassmin la hija mayor, dice que ella no deja solo a su papa. Estamos en una situación un poco incomoda ante esto ya que la hermana Guissela está embarazada y los dos niños no pudieron dormir estas noches y están con una fuerte diarrea; pero ella llorando me dijo: “hermano lo que pasa es que me da mucho dolor dejar estas pobres gentes aquí abandonadas y a mi esposo”. El próximo lunes viajo a Haití, si Dios lo permite, ya tengo los boletos. la idea es ir y acompañar a nuestros hermanos y visitar algunos sitios y hacer un balance junto con el misionero. Traerlo aquí a Colombia y sentarnos con el Consistorio y diseñar un plan de ayuda que realmente resuelva la necesidad no solo inmediata sino futura!. No se trata de darle ahora al misionero todo lo que se recaude pues consideramos que es darle un problema, República Dominicana será el puente para que lleguemos nosotros allí y desde allí se llevara la ayuda por partes, en la medida que se vaya necesitando y para lo que se vaya necesitando de acuerdo al plan que diseñemos. Al momento de ser editado este boletín, el hno Vicente ya viajó para Haití, y esperamos su regreso con la noticias desde su perspectiva. Queremos recordar los números de cuenta a los que puede hacer su consignación, para los hermanos damnificados de Haití: Cuentas en Colombia
Titular: Fundación Obra Social Unida
Banco: Av Villas
Número de cuenta: 154 151 52 -6 ahorro
Titular: Fundación Obra Social Unida
Banco Agrario
Número de cuenta: 46925300209-1 ahorro
En Estados Unidos
Banco: BANK OF AMERICA Numero de cuenta 000087546949
CUENTA CORRIENTE
A nombre de: UNITED PENTECOSTAL LATIN AMERI CAN CHURCH Ciudad: FT. LAUDERDALE
Cuenta en España
Titular: Iglesia Pentecostal Unida en Europa (ESPAÑA
Banco: Caja Madrid
Número de Cuenta Internacional:
IBAN: ES74 2038 1896 0260 0013 4482
Identificación del Banco (BIC): CAHMESMMXXX.
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