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Hoy: Mar 11, 2010

Estudios Bíblicos

LA MUERTE DE CRISTO Y SUS CONSECUENCIAS PDF Imprimir E-mail

I Parte - Lección 4

Preparado por:
Pastor: Jairo Antonio  Marín Leiva (Secretario General)

I. LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO

Parece casi increíble que una gran parte de la iglesia cristiana ve muy poco o ningún significado en la resurrección de Jesucristo, si no como lo afecta a Él personalmente. A medida que seguimos este estudio veremos cuán esencial y cuán glorioso es el hecho de la resurrección de nuestro Señor.

1. LA IMPORTANCIA DE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

1.1. Es una de las dos doctrinas primarias del evangelio

 

I Cor 15:1 – 4. Es imposible e inútil tratar de terminal cuál es más importante: Su muerte o su resurrección, porque la una sin la otra nunca podrían haber sido suficientes para la salvación de los hombres. Si Cristo hubiera permanecido en la tumba, su muerte no hubiera sido más que la de un mártir por la fe cristiana. No nos hubiera dado nada más que una filosofía. Sin embargo, sin el sacrificio vicario de su muerte, su resurrección no hubiera presentado ningún poder salvador.

Fue su resurrección la que demostró que Él era divino (Rom 1:3, 4 “acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne 4 que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos”. Su resurrección prueba que su muerte fue de valor suficiente para Dios cubrir todos nuestros pecados, porque su sacrificio fue el sacrificio perfecto.

1.2. Fue el fundamento sobre el cual la iglesia fue edificada

Los apóstoles le dieron el lugar de mayor importancia. En el famoso pasaje de I Corintios 15:13 – 19, se encuentra “una de las más poderosas suposiciones negativas que pueden ser hechas en conexión con la fe cristiana. Pablo enuncia cinco hechos negativos que si fueran ciertos, despojarían el evangelio de todo su poder y bendición.

1.3. Nuestra predicación sería vana

Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación(V 14). A nuestro evangelio le sería robada su nota de gozo y sería cambiada por un canto fúnebre. Se convertiría en un evangelio de muerte, una simple biografía de un hombre que vivió una vida extraordinaria, pero sufrió una muerte ordinaria, aunque ignominiosa “aún la muerte de la cruz” Nuestro evangelio sería vaciado de su poder.

1.4. La fe sería vana

Vana es también vuestra fe” (V 14) Todo lo que ha sido aceptado por fe como un regalo gratuito de Dios, por medio de Jesucristo; filiación divina, vida eterna, justificación, santificación, glorificación y un hogar en el cielo, realmente no lo recibimos.

1.5. Los apóstoles serían testigos falsos

(V 15) Un requisito esencial para el apostolado era que él fuera testigo de la resurrección de Cristo. “Hch 1:21, 22” “Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros …

1.6. Los creyentes estarían todavía en sus pecados

(V 17) Hch 4:12 “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”; Mt 1:21. Si Cristo no hubiera resucitado, no poseería más eficiencia salvadora que la de cualquier otro carácter histórico. Era necesaria la resurrección de Jesucristo para mostrar el valor justificativo de su muerte.

1.7. Aquellos que han muerto perecerían

(V 18,19). Es mejor sufrir como aquellos que no tienen esperanza que sufrir como aquellos que tienen una falsa esperanza. La esperanza que sostuvo a los mártires en su sacrificio y que sostuvo a multitudes que han muerto desde entonces en la fe sería una falsa esperanza “si Cristo no hubiera resucitado” Pero lejos de este pensamiento. Pablo declara triunfalmente “I Cor 15:20

Uno no puede más que estar impresionado, al leer los primeros capítulos del libro de Hechos y ver el prominente lugar dado por los apóstoles a la verdad de la resurrección de Jesucristo. El primer mensaje predicado después del derramamiento del Espíritu Santo en el día de pentecostés es casi enteramente sobre el tema de la resurrección de Jesús. (Hch 2:22 - 36)

Vea los siguientes textos como ejemplo de esto en el ministerio de los apóstoles y de Pablo: Hch 2:24, 32 “al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella 32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos”; Rom 4:24,25; 1 Cor 6:14