Regístrese aquí
¿Olvidó su contraseña?
   ¿Olvido su Usuario?

Ingresar

Medios de Comunicaciones

LOGO-RADIO-IPUC-PEQ TV-IPUC-LOGO-peq
Escuchar Ver

Eventos y Cultos en Vivo

fosu

Encuentrenos en:

facebook twitter youtube
Boton PSE
Recaudos IPUC

Usuarios Conectados

Tenemos 356 invitados y 5 miembros conectado
Asi Lumbre luz vuestra 1937 - 2012
  •  01
  •  04
  •  05
  •  02
  •  06
  •  03
Reflexiones
JIM REPORTÁNDOSE PDF Imprimir E-mail

Preparado por:
Pastor. Jorge Enrique López.

Una vez un Pastor estaba dando un recorrido por la Iglesia al mediodía... decidió quedarse cerca para ver quién había ido a orar. En ese momento se abrió la puerta, el Pastor frunció el entrecejo al ver a un hombre acercándose por el pasillo; el hombre estaba sin afeitarse desde hace varios días, vestía una camisa rasgada, tenía el abrigo gastado cuyos bordes se habían comenzado a deshilachar. El hombre se arrodilló, inclinó la cabeza, luego se levantó y se fue.

Durante los siguientes días el mismo hombre, siempre al mediodía, estaba en la Iglesia cargando una maleta... se arrodillaba brevemente y luego volvía a salir. El Pastor un poco temeroso, empezó a sospechar que se tratase de un ladrón, por lo que un día se puso en la puerta de la Iglesia y cuando el hombre se disponía a salir le preguntó: "¿qué haces aquí?"

El hombre dijo que trabajaba cerca y tenía media hora libre para el almuerzo y aprovechaba ese momento para orar, "solo me quedo unos instantes, sabe, porque la fábrica queda un poco lejos, así que solo me arrodillo y digo:

Señor solo vine nuevamente para contarte cuán feliz me haces cuando me liberas de mis pecados... no sé muy bien orar, pero pienso en Ti todos los días... así que Jesús, este es Jim reportándose"

El Pastor, sintiéndose tonto, le dijo a Jim que estaba bien y que era bienvenido a la Iglesia cuando quisiera. El Pastor se arrodilló, sintió derretirse su corazón con el gran calor del amor y encontró a Jesús. Mientras lágrimas corrían por sus mejillas, en su corazón repetía la plegaria de Jim:

"SOLO VINE PARA DECIRTE, SEÑOR, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE TE ENCONTRE A TRAVES DE MIS SEMEJANTES Y ME LIBERASTES DE MIS PECADOS... NO SE MUY BIEN COMO ORAR, PERO PIENSO EN TI TODOS LOS DIAS... ASI QUE JESUS, SOY YO REPORTANDOME"

Cierto día el Pastor notó que el viejo Jim no había venido. Los días seguían pasando sin que Jim volviese a orar. Continuaba ausente, por lo que el Pastor comenzó a preocuparse, hasta que un día fue a la fábrica a preguntar por él; allí le dijeron que el estaba enfermo, que pese a que los médicos estaban muy preocupados por su estado, todavía creían que tenia chance de sobrevivir.

La semana que Jim estuvo en el hospital trajo muchos cambios, el sonreía todo el tiempo y su alegría era contagiosa. La enfermera Jefe no podía entender por qué Jim estaba tan feliz, ya que nunca había recibido ni flores, ni tarjetas, ni visitas. El pastor se acercó al lecho de Jim con la enfermera, y ésta le dijo mientras Jim escuchaba: "Ningún amigo a venido a visitarlo, el no tiene a donde recurrir". Sorprendido el viejo Jim dijo con una sonrisa: La enfermera está equivocada... pero ella no puede saber que TODOS LOS DIAS, desde que llegué aquí, a MEDIODIA, un querido amigo mío viene, se sienta aquí en la cama, me agarra de las manos se inclina sobre mí y me dice:

"SOLO VINE PARA DECIRTE, JIM, CUAN FELIZ FUI DESDE QUE ENCONTRE TU AMISTAD Y TE LIBERE DE TUS PECADOS, SIEMPRE ME GUSTO OIR TUS PLEGARIAS, PIENSO EN TI CADA DIA... ASI QUE JIM, ESTE ES JESUS REPORTANDOSE"

Posdata: Ahora, cada día, no podemos perder la oportunidad de decirle a Jesús: Aquí estoy Reportándome.